Benjee Cascio

Es preciso que sigamos soñando a lo grande, creciendo y llegando a más personas. 1


BenJee Cascio es el nuevo Director General de TATU Project. Si bien será una ardua tarea reemplazar a Rebecca Light, quien lo dirigió hasta el verano pasado, BenJee se siente capaz de enfrentar el desafío. Lo presentamos ante ustedes en esta nota del blog.

BENJEE CASCIO
– Nació en el estado de Wisconsin, Estados Unidos, el 13 de octubre de 1984.
Estudios: Maestría en Desarrollo Internacional en la Universidad de Minnesota.
– Trabajó durante una década en diversas organizaciones no gubernamentales en China, Chile, Jamaica, Nigeria, Uganda, España y Tanzania.
– Está casado con una encantadora madrileña.
– Habla: Inglés, Español, Swahili, Chino Mandarín, criollo jamaicano, Alemán e Iko (Nigeria)
– A partir del otoño de 2013, residió durante tres años en Moshi, Tanzania, donde trabajó en una organización para los niños de la calle. Tras esa experiencia en el exterior, trabajó en una ONG de atención médica antes de integrarse al TATU Project.
– Hobbies: leer, mantenerse informado sobre temas políticos, tocar música (guitarra, piano, batería) y hacer avistamiento de aves.
“Me encanta estar al aire libre y observar las aves. El avistamiento de aves es la excusa perfecta para estar al aire libre. Lo que más me apasiona de esta actividad es el desafío de identificarlas por su forma, su color, su comportamiento y demás.”

¿Por qué la Cooperación para el Desarrollo?

En mi época de estudiante universitario, emprendí un proyecto de investigación en Ghana sobre Etnomusicología, que consiste básicamente en observar la cultura y la música. Se trataba de mi primera experiencia en África y estaba muy entusiasmado con el tema del proyecto. Sin embargo, cuando llegué a Ghana me impactó lo que vi; simplemente no estaba preparado para ver tanta miseria. Sentí que no era necesaria mi investigación; había tantas otras cosas más útiles que hacer que abordar el tema de la música y su influencia en la cultura. Por otra parte, descubrí que a la gente eso no le importaba. No había muchos músicos, porque no podían darse el lujo de comprarse instrumentos o sencillamente no tenían tiempo para aprender y practicar.

Me resultó muy difícil desprenderme de esa sensación al volver a casa. Me sentí verdaderamente afortunado por las oportunidades que había tenido de niño y adolescente, algo de lo cual no había sido consciente durante esa época temprana de mi vida. Fue entonces que decidí usar mi trabajo para crear esas oportunidades para otras personas, ya que la música era algo a lo que siempre me podría dedicar en mis horas libres.

¿Por qué Tanzania?

Lo que me encanta de Tanzania es que tiene un rico acervo cultural y diversos grupos étnicos con sus propias creencias y su propia historia. Siempre hay mucho que aprender de la gente con quien trabajas y de los amigos. Es interesantísimo, porque te permite tener presentes las diferencias y advertir cómo las personas conceptualizan las cosas de un modo diferente…

En ese momento, BenJee hace una pausa y su mirada se pierde en el cielo. No cabe duda de que lo del avistamiento de aves es un hobby en serio.

… Debido a la globalización y a la tecnología, pareciera que todos somos más o menos iguales, pero si vas más a fondo, notarás interesantes diferencias que afectan el modo en que trabajas. Lo que me gusta de este desafío es la necesidad de adaptar mis habilidades y mi trabajo al contexto de Tanzania.
Por otro lado, me desalienta ver el bajo nivel de desarrollo en el que sigue sumida Tanzania. Ves los recursos que tiene este país, y al mismo tiempo la pobreza y la falta de oportunidades. No es que sea comparable al Sahara Occidental, que no es más que un desierto. Hay recursos, hay productos, hay servicios. Entonces descorazona que solo los disfrute un pequeño grupo de personas y que la inmensa mayoría de la población no tenga acceso a ellos.

Ello no quiere decir que no existan oportunidades. Por el contrario, es preciso crear el medio idóneo para que se las pueda aprovechar.

El mundo de las organizaciones no gubernamentales (ONG)

El problema es que hay muchísimas cosas que no es fácil medir en dólares y centavos, y que pueden resultar frustrantes porque tienes que encararlas en el largo plazo. En primer lugar, es preciso comprender a la gente. Puedes tener un plan para llegar de A a Z, pero si las personas con quienes trabajas escriben en árabe, jamás llegarás.
Creo que la cooperación para el desarrollo requiere mucho esfuerzo, dedicación y tiempo, y en la época en que vivimos, la gente quiere resultados ya; quiere saber sin demora adónde va su dinero de maneras que se puedan cuantificar, lo cual implica una gran presión para las ONG.

Todo esto puede llegar a resultar muy difícil y desalentador. En consecuencia, es importante celebrar los éxitos propios y los de otras organizaciones amigas. Si el problema fuera fácil, se solucionaría. No lo es, pero todos deberíamos aprender de los errores de los demás y capitalizar sus éxitos. Así podremos impulsar el crecimiento y el avance del sector.

Primeras impresiones

Aquel lunes por la mañana en que empecé a trabajar en TATU Project, noté en el grupo una energía positiva. Todo el mundo está apasionado por su trabajo. Ello debería darse por sentado en quienes trabajan en las ONG, pero la pasión puede llegar a pederse ante las dificultades, ya que pueden resultar muy desalentadoras cuando se trabaja para una ONG.

Lo que más me impresionó en Msitu wa Tembo es la relación que ha forjado TATU Project con las diversas personas de la comunidad. Desde las más altas autoridades locales a los niños de las escuelas, todos me recibieron, al integrarme al TATU Project, con calidez y genuino interés, y me hicieron sentir que TATU Project es fiel a la visión de trabajar con la comunidad.

Ello se advierte cuando le hablas a la gente de la comunidad sobre el trabajo que ha llevado adelante TATU Project. Cuando observas cómo se dirigen a ti, cómo te tratan, cómo entablan conversaciones contigo, sientes el valor de esta historia y de esta relación. Es algo que no debería subestimarse. Es lo que nos permite seguir adelante con el esfuerzo.

Lo importante de esta relación es que se mantiene. Ya sea que se haya forjado en uno o diez años, la confianza puede verse fácilmente erosionada por malentendidos, mala gestión u otras circunstancias. Así es que realmente es de destacar esto de mantener la relación contra viento y marea, en las buenas y en las malas, de modo que todos se sientan a gusto. Se trata de una verdadera asociación, y ambos lados pueden expresarse y aprender el uno del otro. Eso significa mucho para mí.

El grupo de mujeres fue algo que también disfruté muchísimo. Habiendo vivido en Tanzania por tres años, sé que en una aldea, a las mujeres tradicionalmente no se las escucha. Resulta entonces gratificante ver a un grupo de mujeres que no solo tienen una plataforma de expresión (es decir, un grupo), sino literalmente voz. Porque se pueden establecer la estructura de un grupo, pero si nadie se siente a gusto, nadie se expresará.

Fue entonces notable ver y oír lo que decían y cómo funciona el grupo. Fue agradable verlas actuar como grupo, compartiendo opiniones en una atmósfera de respeto mutuo. También fue muy agradable ver que estaban presentes diversos grupos étnicos.

El desafío para TATU Project en el futuro es mantener esta relación con la comunidad y asegurar que no se frustren las expectativas. Debemos asegurarnos de seguir respondiendo a sus necesidades y no limitarnos a conformarnos con los éxitos del pasado. Es preciso que sigamos soñando en grande, creciendo y llegando a más personas.

En mi opinión, el objetivo es llegar a más beneficiarios en los campos de la agricultura, la educación y demás, temas que forman parte de la ética de TATU Project, pero que aún no han sido abordados por falta de tiempo o de capacidad.

Mi aspiración en el largo plazo es que otros repliquen el modelo de TATU Project y la forma en que nuestra ONG trabaja con la comunidad, así como nosotros nos inspiramos en los grandes logros de otras organizaciones no gubernamentales. Es de esperar que otros imiten el modelo de TATU Project en el futuro.

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Un comentario en “Es preciso que sigamos soñando a lo grande, creciendo y llegando a más personas.

  • LUIS SANTOS

    Me ha gustado la entrevista de este nuevo director de proyecto. conozco a TATU casi desde el principio y creo que es un pequeño laboratorio de lo que debe ser la cooperación en países en desarrollo. Estoy de acuerdo con que el clima de relación entre los integrantes de TATU y la población local es de mucha confianza aunque inicialmente los mandos que yo conocí eran desconfiados. El buen hacer de muchos voluntarios ha logrado el cambio. Es un gran proyecto. enhorabuena al nuevo jefe. ¿Y Albane? sigue por allí?